martes, 15 de marzo de 2022

A MARY LLAMAZARES, MI MAESTRA

 

¡¡¡CORAZON!!!

Tu grito habitual de bienvenida, la luz desbordando en el brillo de tus ojos, los brazos abiertos esperando fundirnos en ese abrazo tuyo, todo Amor, Unidad, Gozo...

Sé que estarás feliz allá donde hayas ido. Sé que será una fiesta celebrar tu vuelta a casa. Sé que la sonrisa de tu Ser será la misma transparente sonrisa de nuestra Mary.

La última vez que nos miramos, a punto de partir tú, toda nuestra vida en común colapsó en un instante de re-conocimiento y amor. Ya está. Lo que hubo de hacerse, se hizo. Y el círculo se cerró limpiamente.

Ya arrancado el coche para irme de Tudela, siento tu presencia y una invitación sutil a dar un último paseo juntas por tus lugares favoritos ¡Vamos!

    

Empecemos por la Plaza de los Fueros, donde tomabas el aperitivo con tus amigas; donde, los días de Feria, disfrutabas, pañuelo rojo y camisa blanca, sintiéndote  Navarrica.

Venga, vamos a callejear…La catedral, el ayuntamiento, los palacios de los nobles de la ciudad, la calle “Las Vueltas” y la calle “La Vida”” ¡qué bonitos nombres!” Te digo. Y tú sonríes, orgullosa de tu ciudad.

      

 “¡Mira! El horno de Coscolin, donde mi madre me mandaba a comprar el pan”. Pasamos por la calle “Pontarrón” y la calle “Juicio”, junto a la portada más hermosa de la catedral. 

                                         

¡Oh! ¿Quién era este Benjamín de Tudela, que tiene una calle con su nombre? Fue un famoso rabino judío del siglo XII, viajero y escritor ¡Qué moderno! Llegó hasta el Océano Índico y la China de los Tártaros y en sus escritos relataba las aventuras de sus viajes y cómo vivían las gentes de otros lugares. "Me recuerda a ti, viajera infatigable".

       

En Tudela convivieron las tres culturas con perfecta armonía. “De eso también estás orgullosa, ¿Verdad, Mary?” “Sí, mira, aquí está la plaza dedicada a Yehudah Ha-Levi, filósofo, médico y poeta sefardí.”

Pasamos por la calle “Cortadores”, la del “Mercado Viejo”, por la Biblioteca, por el Mercado de Abastos...

Llegamos a la “Plaza del Mercadal” y como en ese juego de “caliente/frío”, siento que, guiada por ti, nos acercamos a tu barrio, casas con balcones de flores y paredes de ladrillo; amplios espacios para jugar, como de pequeña, cuando tu madre llamaba ¡Mary! Y tú remoloneabas, porque siempre te parecía poco rato

Las antiguas escuelas de párvulos y de 1ª enseñanza, nos recuerdan que hemos compartido profesión, el amor a los niños y niñas ¡Tantos descubrimientos y alegrías en las aulas! Por cierto, siempre tenemos a flor de piel a esas niñas internas dispuestas a disfrutar ¡A que sí!

“¿Y qué me dices del “moro Muza”, con el que os asustaban de pequeñas cuando no eráis obedientes?” Aquí está su busto, tan digno él. Nos quedamos un rato sentadas en este banco de enfrente.

Muza, rey del Ebro

Siempre has sido una rebelde…Es curioso, ahora que lo pienso, rompiendo moldes sociales, que era algo de lo que habías venido a hacer, pero a la vez aceptando lo que la Vida traía. Tenías muy claro de qué lado estabas, siempre del lado de la Vida. “Lo que viene, conviene”. “La Vida siempre nos trae lo que necesitamos”. Y tu lema: “Hacer el Bien, Amar y…Disfrutar”.

La belleza. Como buena Tauro, siempre rodeada de objetos hermosos; las flores, los ángeles, tus pequeños tesoros compartidos, todos especiales y delicados.

“¿Has visto los escaparates? Este año se lleva el verde pistacho y el azulón ¡Me encanta!”

   

¿Recuerdas cuando nos conocimos? Me salvaste del sinsentido y me ayudaste a ponerme en pie con dignidad, a tomar las riendas de mi vida y a conectar con el Amor que esperaba más allá del miedo. Fuiste mi Maestra y mi amiga querida. Cada día doy gracias por nuestro encuentro.

¡Qué largo camino, recorrido a tu lado! PRH, el grupo de “El Arte de Vivir Feliz”, con Sole, Boli, Isabel, Manuel, Miriam, Cristina, Eike, Julia, Montse, Lili, Philippe… ¡Aprendimos tanto contigo!

Escribiste un texto muy hermoso llamado “El Arte de Vivir”. Lo sentía tan certero y necesario, tan mío, que hice un montón de fotocopias en papeles de colores y los iba repartiendo por el Metro de Madrid. Las reacciones de la gente eran de lo más variopintas. Toda una experiencia.

El asombro de tu partida a Ecuador, el seguimiento de tus aventuras, la alegría de tu vuelta, los encuentros en tu pisito de la Navata, las visitas a Tudela, ya en la residencia, revolucionando a los ancianitos…Hay una imagen que me recuerda siempre a ti, es un angelito echando al viento corazones de colores, como semillas de amor.

Siempre te he considerado mi Maestra de Vida por cómo la has vivido. Con esa alegría desbordante, la inmensa generosidad de darte a los demás sin calcular nada, latiendo con fuerza al ritmo que marcaba y dejándote llevar por Ella en tus decisiones más cruciales. 

Valiente, amorosa y libre. Así la has atravesado, saltando de gozo en cada encuentro, mirando a los ojos y escuchando, expresando con claridad tu sentir más profundo y fundiéndote en su inmensidad sin resistencia alguna. 

Asientes entre humilde y orgullosa. “Sí, ha sido un viaje hermoso. Ahora, aquí, ya está hecho lo que vine a hacer. Siento que tengo otras tareas en el Universo. Allá voy. “

Como siempre, a corazón abierto.


Desnudo el Ser,

despliega su Luz en mil colores,

vuela en libertad.

Camino de estrellas

hacia el infinito.

 

Gracias, Mary, por tu Amor sin límites.

T Q M,

Carmela

 

 

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