Te vistes del color
que el cielo
quiere.
La luna y el viento
mueven tu danza.
Regalas una estela
dorada
al sol que te
acaricia.
Te acercas a la
orilla
dulce o embravecida,
según el día.
¡Cómo me recuerdas
a mí,
querida mar salada!

Lo he recobido!!!
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