Soledad,
desierto de arenas
infinitas,
capaz de
sepultarnos
mientras dura el
espejismo
de oasis deseados.
Paisaje desolado de
nosotros mismos.
Viento sin muros,
lluvia sin tejado,
fuego deslumbrante
sin pararrayos,
corazón herido sin
bálsamos amables…
Te ando con los
pies hundidos,
la mirada
desafiante,
seca la garganta…
La razón ha huido,
que no hay buenas
ni malas razones
para justificarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario