Movimiento y cambio son dos
parámetros que acompañan la vida en este planeta. La materia viva que
constituye el mundo sensible, es cambiante por naturaleza.
Todo esto lo sabemos en teoría,
pero en la práctica no es fácil de vivir. Los seres humanos tenemos una
necesidad básica que es la seguridad ¿Cómo podemos conjugar esa necesidad de
sentirnos seguros con la inevitable incertidumbre ante los acontecimientos de
la vida?
Nada permanece, dicen los sabios.
Por eso aconsejan practicar el desapego. Y aquí una vez más chocamos con
nuestras dificultades, ya que "el tener algo" nos consuela de esa
ancestral sensación de vacío e indefensión.
Estamos
viviendo un momento especialmente interesante en cuanto a la comprensión de
esta dificultad.
En lo
personal, en lo social, en lo económico, vivimos la incertidumbre en su máxima
expresión. Nada es predecible…
Ante esta
situación tenemos diferentes opciones. Lo primero que surge es el miedo ante lo
desconocido que está por venir, que como todos los miedos tiene su raíz en el
miedo a desaparecer, a perder nuestra identidad.
Si queremos
profundizar un poco más nos enfrentaremos a “nuestra identidad”. De qué está
hecha?
Podemos
encontrarnos con una imagen fabricada a partir de una educación más o menos
restrictiva, unos reflejos que nos vienen del exterior, incluso una posición
social, intelectual, económica, que marca nuestro rango en el entorno ¿Eso es
lo que soy? Nos preguntamos decepcionados.
Sigamos
avanzando...Respiremos, habitemos nuestro cuerpo, abramos nuestra mente y viajemos hacia ese espacio infinito en el que gira nuestro pequeño planeta...Y aquí el horizonte se amplía más y más, sin límite
Yo soy algo más…algo que no puedo nombrar pero que siento dentro de mí, algo que…sí, trasciende este cuerpo físico y visible.
Desde aquí estoy mucho más lejos de los pequeños miedos sobre qué pasará mañana.
Yo soy algo más…algo que no puedo nombrar pero que siento dentro de mí, algo que…sí, trasciende este cuerpo físico y visible.
Desde aquí estoy mucho más lejos de los pequeños miedos sobre qué pasará mañana.
¿Un Ser
infinito ante un campo ilimitado de posibilidades?
Ahora respiro
el aire puro de la confianza en la vida que me sustenta.
Sé que puedo elegir cómo enfrentar la incertidumbre.
Sé que puedo elegir cómo enfrentar la incertidumbre.
Aquí y ahora vivo mi presencia en toda su dimensión y doy gracias por esa cualidad de
misterio y sorpresa ante la vida.
Una felicidad profunda y silenciosa me invade y la alegría de estar viva se expresa en mi danza.
¡Bendita incertidumbre que hoy me ha permitido romper la coraza del miedo!
Una felicidad profunda y silenciosa me invade y la alegría de estar viva se expresa en mi danza.
¡Bendita incertidumbre que hoy me ha permitido romper la coraza del miedo!
Prueba
ResponderEliminargracias
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