Un instante
de pasión
y en mí se
precipitó la Vida.
Entre dos
miradas vi la luz,
deslumbrada
avancé entre tinieblas
durante
largas noches vacías.
Cansada de
buscar…Desnuda.
Solo un
latido. Escucha.
Es la Vida
que siempre estuvo ahí.
Cosquilleo en
el alma, la dicha,
caracolas de
sal y azúcar,
voces de
niños,
besos en la
arena,
soledad y
compañía,
la pasión, la
Vida.
Ahora, el
presente,
como un
regalo,
se hace carne
y habita en
mi pecho para siempre.
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