viernes, 2 de febrero de 2024

LOS PRIMEROS VIAJES

Poco a poco, como la lluvia de otoño empapa la tierra de mi jardín, nos hacemos amigas mi Tessoro y yo. Voy conociendo los delicados mecanismos de los innumerables cierres, persianas, palancas...Y ella va haciéndose con mis costumbres, mi forma de conducir, soportando con paciencia las torpezas típicas de una novata.

Ya hemos hecho algunas escapadas que, brevemente, reseñaré:

Volver a Motril para estar junto a Playa Granada con una nueva perspectiva. Cerrar un círculo que me vio iniciar mi andadura profesional allá por el año 77 del siglo pasado ¡Cuántos recuerdos!

Y camino hacia Almería ¡Cómo describir mi sentir ante kilómetros y kilómetros de plásticos cubriendo invernaderos junto al mar! Qué conjunción de sinsentidos han permitido este descalabro del paisaje como si "eso" no importara, en pos del supuesto beneficio económico, bien dudoso, por cierto, cuando nuestros competidores marroquíes venden a los mismos dueños del plástico almeriense hortalizas a mitad de precio para que éstos pongan la etiqueta de España ¡Venga ya!

Por fin, Cabo de Gata, librado de la barbarie gracias a ser declarado Parque Natural, Reserva de la Biosfera, Zona Especial de Protección para las Aves y Humedal de Importancia Internacional, con sus acantilados, sus vientos y sus pueblos singulares. Allí donde las rocas se visten  de veteados sorprendentes y la tierra seca en otro tiempo escondió oro, esquilmado durante un siglo por la codicia de los humanos. Allí donde las plantas se han hecho fuertes y ahorradoras de agua. Allí donde el mar esculpe rostros extraños en la roca y las gentes viven en consonancia con el paisaje, haciéndolo habitable. Y si vais por allí no os perdáis el Jardín Botánico de Rodalquilar.

De aquel mi primer viaje acompañada, guardo la misma sensación que me traspasó en el lugar, aridez y dureza como la tierra seca de los caminos, que quizá esconda oro puro en su interior. Siempre agradecida por el aprendizaje.

Después sentí la llamada de Guadalupe. Tan cerca de mi casa, siempre visitada en el día, ida y vuelta. Me tentaba "ese estar calmado" a las faldas del monasterio. Y así lo hice. Una de las ventajas de tener la Tessoro es que se puede improvisar un viaje sin problema alguno. Pensar y salir ¡Fantástico!

La leyenda cuenta que la Virgen se apareció a un pastor que previamente se había encontrado la talla de una virgen negra enterrada junto al río Guadalupe (wad-al-hub: río de amor) Corría el siglo XIII y edificaron una ermita, después una iglesia mudéjar y más tarde la gótica con elementos de diferentes estilos posteriores que es la que nos ha llegado. El monasterio se construyó en torno a la iglesia y ha estado regentado por jerónimos y posteriormente por franciscanos. El pueblo creció al abrigo del monasterio. Ahora está declarado "Patrimonio de la Humanidad" por la UNESCO.

En el tiempo que pasé allí no podía dejar de acercarme al monasterio cada día, subir al camarín de la virgen, un espacio octogonal que, pese a la decoración rococó, tiene algo que acoge. En cada lado esculturas que representan a "las mujeres fuertes de la Biblia"


Las Villuercas, los pantanos, el parque de Cabañeros... La Tessoro y yo, seguimos viaje!



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