Sí, pero bien mirado, también es algo muy beneficioso esto del cambio de año. Dividir la vida en "metas volantes" nos da la oportunidad de parar un momento, mirar atrás, ver lo que ya hemos caminado, evaluar cómo vamos, hacer algunos cambios...Y seguir adelante con ánimo renovado.
Sí, acepto la convención de dividir el tiempo. Es tan necesario descansar de cuando en cuando!
Aunque sea una "ilusión", mirar hacia adelante teniendo el límite de 365 días, alivia el vértigo que daría mirar el futuro sin límite; o más bien con un límite que no conocemos dado que no sabemos cuando acabará nuestra vida en este plano. Por eso, lo más sano será disfrutar de cada "aquí y ahora" sin demasiadas complicaciones.
Me recuerda a la sensación que tenía en el Camino de Santiago. La meta era llegar a Santiago, sí, pero eso estaba demasiado lejos, así que cada día solo había que ponerse a caminar e intentar llegar al albergue siguiente para dormir bajo techo. Y esa simplicidad es un gran descanso para la mente; de hecho, una vez formulado el objetivo diario, la mente se retiraba y las vivencias cobraban todo el protagonismo permitiendo vivir intensamente cada momento. La sensación de ligereza y felicidad interior que se llega a alcanzar es maravillosa. Aquel fue un aprendizaje que tengo integrado para la vida. Muy recomendable.
En fin, que en el primer paso del recorrido de este año, os deseo a tod@s "¡BUEN CAMINO!"
Aunque sea una "ilusión", mirar hacia adelante teniendo el límite de 365 días, alivia el vértigo que daría mirar el futuro sin límite; o más bien con un límite que no conocemos dado que no sabemos cuando acabará nuestra vida en este plano. Por eso, lo más sano será disfrutar de cada "aquí y ahora" sin demasiadas complicaciones.
Me recuerda a la sensación que tenía en el Camino de Santiago. La meta era llegar a Santiago, sí, pero eso estaba demasiado lejos, así que cada día solo había que ponerse a caminar e intentar llegar al albergue siguiente para dormir bajo techo. Y esa simplicidad es un gran descanso para la mente; de hecho, una vez formulado el objetivo diario, la mente se retiraba y las vivencias cobraban todo el protagonismo permitiendo vivir intensamente cada momento. La sensación de ligereza y felicidad interior que se llega a alcanzar es maravillosa. Aquel fue un aprendizaje que tengo integrado para la vida. Muy recomendable.
En fin, que en el primer paso del recorrido de este año, os deseo a tod@s "¡BUEN CAMINO!"
Carmela que interesante manera de verlo! A lo mejor por mi etapa ahora, yo estaba viendo el 2018 como un camino duro en el que tengo que trabajar y esforzarme mucho. Pero tu visión me aporta un poco de paz. A pensar en el reto de cada dia , en el pequeño grano de arena que hará la montaña! Así cualquiera puede escalar grandes cumbres!
ResponderEliminarMi querida Ale! Gracias por compartir tu sentir.
ResponderEliminarAh! Cuando alcances la cima, porfa, avísame para celebrarlo!